Accesibilidad Web 2025: la nueva ley que cambia las reglas del entorno digital

Desde el 28 de junio de 2025, la accesibilidad web ha dejado de ser una recomendación para convertirse en una obligación legal para la mayoría de empresas que operan en la Unión Europea. Todas las webs, ecommerce, aplicaciones móviles y servicios digitales ofrecidos al público deben ser accesibles para cualquier persona, incluidas aquellas con discapacidad. Esta nueva realidad normativa supone un cambio profundo en la forma de diseñar, desarrollar y mantener productos digitales.

La base legal de este cambio es el European Accessibility Act, integrado en el ordenamiento jurídico español mediante la Ley 11/2023 y el Real Decreto 193/2023. Por primera vez, la normativa accesibilidad UE amplía su alcance más allá de las administraciones públicas e impone exigencias claras al sector privado. Cualquier empresa con presencia digital y actividad económica en Europa se ve directamente afectada.

¿A quién afecta la ley de accesibilidad web?

La ley accesibilidad web aplica a tiendas online, webs corporativas con servicios digitales, aplicaciones móviles, plataformas SaaS, marketplaces, servicios financieros, educativos, culturales, de transporte o de telecomunicaciones. En la práctica, si una empresa ofrece productos o servicios digitales al público en la UE, debe garantizar una accesibilidad digital real y verificable.

Fechas clave del European Accessibility Act

El calendario de aplicación es especialmente relevante. Todos los nuevos sitios web, ecommerce y apps que se publiquen a partir del 28 de junio de 2025 deberán cumplir la normativa desde su lanzamiento. En el caso de webs existentes, la ley concede un periodo de adaptación hasta el 28 de junio de 2030, siempre que no se realicen modificaciones sustanciales.

Se considera modificación sustancial un rediseño completo, una migración tecnológica o cualquier cambio profundo en la arquitectura o la experiencia de usuario. Si esto ocurre, el cumplimiento pasa a ser inmediato.

Qué exige la normativa: WCAG 2.2 (A y AA)

Desde el punto de vista técnico, la normativa exige que los proyectos digitales se ajusten a las WCAG 2.2 en niveles A y AA. Estas pautas internacionales se basan en cuatro principios fundamentales que definen un desarrollo accesible: que el contenido sea perceptible para todos los usuarios, operable mediante diferentes formas de interacción, comprensible en su estructura y funcionamiento, y robusto para garantizar la compatibilidad con lectores de pantalla y tecnologías asistivas actuales y futuras.

UNE-EN 301549: el estándar obligatorio más allá del frontend

Cumplir únicamente con WCAG no es suficiente. La legislación europea obliga también a alinearse con la UNE-EN 301549, una norma técnica mucho más amplia que extiende la accesibilidad más allá del frontend.

Esta norma incluye requisitos sobre compatibilidad con tecnologías de apoyo, accesibilidad en software y servicios digitales, hardware interactivo como kioscos o terminales de pago, así como obligaciones en documentación, soporte y canales de atención al cliente. En consecuencia, la accesibilidad ya no es solo una cuestión de diseño web, sino un requisito transversal que afecta a todo el ecosistema digital de la empresa.

Obligaciones administrativas y mantenimiento de la accesibilidad digital

La ley también introduce obligaciones administrativas claras. Las empresas deben publicar una Declaración de Accesibilidad actualizada, elaborar un Informe de Revisión de Accesibilidad que documente el grado de cumplimiento y disponer de un mecanismo accesible para que los usuarios puedan comunicar incidencias o presentar reclamaciones.

Además, la accesibilidad debe mantenerse de forma continua, verificándose tras cada cambio o actualización del producto digital.

Sanciones por incumplimiento: hasta 1 millón de euros

El régimen sancionador refuerza la importancia del cumplimiento. Las multas pueden alcanzar hasta un millón de euros, en función de la gravedad de la infracción, la reincidencia y el impacto sobre los usuarios.

A esto se suma un riesgo reputacional cada vez mayor. Según datos de la Comisión Europea, más del 15 % de la población tiene algún tipo de discapacidad, y los usuarios son cada vez más conscientes y exigentes con la inclusión digital. No cumplir la normativa puede traducirse en pérdida de confianza, visibilidad negativa y exclusión de licitaciones o acuerdos comerciales.

Accesibilidad web y ecommerce accesible: obligación y ventaja competitiva

Desde una perspectiva estratégica, la accesibilidad web 2025 no debe verse solo como una obligación legal, sino como una ventaja competitiva. Un eCommerce accesible mejora la experiencia de usuario, amplía el mercado potencial, reduce fricciones en la navegación y suele obtener mejores resultados en SEO, ya que muchos de los criterios de accesibilidad están alineados con las buenas prácticas de rendimiento, usabilidad y estructura semántica que valora Google.

Cómo empezar a adaptar tu ecommerce en 2025

Para empezar a adaptar un ecommerce o servicio digital, es imprescindible realizar una auditoría de accesibilidad que combine herramientas automáticas como WAVE, AXE o Lighthouse con un análisis profesional.

A partir de ahí, el trabajo debe centrarse en corregir aspectos clave como contraste de color, navegación por teclado, uso correcto de ARIA, formularios accesibles y una estructura clara del contenido. Todo el proceso debe documentarse correctamente y mantenerse en el tiempo, ya que la accesibilidad no es un proyecto puntual, sino un compromiso continuo.

La Accesibilidad Web 2025 redefine el estándar del entorno digital europeo. Las empresas que actúen con antelación no solo evitarán sanciones, sino que estarán mejor posicionadas para competir en un mercado más inclusivo, más exigente y alineado con el futuro del ecommerce 2025.

Si necesitas ayuda con tu estrategia, no dudes en contactarnos. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

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